Mucho me sorprendí cuando supe que los no videntes absolutos no viven en la oscuridad: Viven en la luz.
Por lo general, como cuando cierro los ojos veo todo negro, comparaba el estado de ceguera con esto, sin embargo, la ciencia me ha mostrado que estaba completamente equivocado: Si bien la gran mayoría de los no videntes tienen un pequeño porcentaje de visión que les permite distinguir entre luces y sombras, los que no tienen ninguna conexión funcional entre los ojos y el cerebro no viven en un mundo negro, si no que ven todo blanco.
Con esto del fin del mundo del día veintiuno de Diciembre del 2012 una de las teorías que más me llama la atención es la de los tres días de oscuridad, ya que me preguntaba ¿Se va a cortar la luz eléctrica? ¿Se va a tapar el sol?
Si fuera solo la luz eléctrica el problema no sería tan grande. Si bien los pobres enfermos que dependen de una maquina para sobrevivir (no me refiero a los adictos al facebook) se verían en una situación bastante difícil, el resto de los seres humanos podríamos arreglárnosla durante un par de días.
Si fuera la luz solar la catástrofe sería absoluta, en tres días sin sol la temperatura de la tierra podría reducirse peligrosamente, lo que transformaría el planeta en un lugar inhabitable para nosotros.
Pero lejos la más interesante es la del cinturón de fotones, que obviamente no tiene ninguna base científica seria, pero que suena bien: Una gran concentración de fotones se acercaría a la tierra y atravesaría nuestra órbita durante tres días a partir del veintiuno de diciembre. La densidad de este campo sería tal que no nos dejaría ver la luz, por lo que viviríamos una ceguera absoluta.
Y al pensar en ello me di cuenta entonces de que no serían tres días de oscuridad, sino que serían tres días de máxima y encandiladora luz, que no nos dejaría ver nada.
Asimismo, parte importante de las comunicaciones dejarían de funcionar, ya que todos los sistemas que requieren de luz, como la fibra óptica, quedarían inoperantes durante estos días.
Por lo que les recomiendo que inviten a su amigo no vidente a pasar el veintiuno con ustedes, ya que él será quien se encargará de tranquilizarlos, alimentarlos y ayudarlos a ir al baño. Además, les recomiendo aprenderse un buen par de cuentos y canciones, para que las comparta junto a sus cercanos durante esos tres días para no aburrirse.
Fotografía de cabecera (cc) por: alvez