Diez poemas para cortarse las venas: Seis

 

Es triste el dolor, es triste el llanto, pero solo sufriré por aquello que ha valido la pena, por aquello que ha llenado de calor mi corazón alguna vez. Llorarlo todo, pero llorarlo bien.

 

Poema publicado originalmente en Agosto de 2006 en mi blog Selecciones… Lo mejor de nuestras redes

 

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Oliverio Girondo

 

Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo… si es verdad que los cacuies y los cocodrilos no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

 

Fotografía original de cabecera (cc) por: Javier Volcan

El poema es de Oliverio Girondo y al él le pertenecen todos los derechos. El poema ha sido publicado aquí solo con fines de difusión.