Siempre me gustó el título de la gran película de Rodrigo García «Things You Can Tell Just by Looking at Her» (Cosas que puedes decir con solo mirarla). Si bien esto no tiene nada que ver con la nota que comparto hoy, creo que es muy interesante la capacidad que tenemos los humanos de «saber» algunas cosas con solo mirarlas… u olerlas.
Puedo oler tu ansiedad
Publicado originalmente en Enero de 2012 en C.U.V.A.
El titular dice así: Un estudio realizado en Polonia demostró que los seres humanos podemos oler la personalidad de otros con una muy alta precisión.
Ahora, si leemos un poco más en detalle la metodología del estudio realizado en la Universidad de Wroclaw, el asunto no es tan mágico, pero sigue siendo una interesante comprobación, sobretodo para aquellos que nos desenvolvemos en el ámbito de las ciencias sociales y el estudio del comportamiento humano.
La prueba fue realizada de la siguiente manera: Se le pidió a treinta personas de cada género que usaran una camiseta de algodón durante tres noches. Luego estas camisetas fueron evaluadas por cien hombres y cien mujeres, a cada uno se le entrego seis camisetas, y cada camiseta fue olida por veinte personas. Los oledores tenían que evaluar el olor de cada camiseta y calificarla en cinco rasgos de personalidad diferentes, en una escala del uno al diez, indicando que tan «fuerte» era esta característica en el que uso la camiseta.
Anteriormente, los sesenta sujetos de la muestra (treinta hombres y treinta mujeres) fueron grabados en video y según su comportamiento habían sido evaluadas sus características de personalidad según los observadores.
El resultado: Todos los oledores fueron capaces de inferir si la persona que emitía el olor era ansioso, extrovertido o dominante. Es decir, los resultados obtenidos de oler la camiseta eran iguales a los obtenidos observando el video.
Estos fueron los tres rasgos de personalidad que más claramente se podían percibir en por el olor, y esta condición era aun más fuerte cuando la persona que uso la camiseta era del sexo opuesto que el que olía. Es decir, seria más fácil detectar estas características en los miembros del otro sexo.
Entonces, si bien el experimento no prueba que podamos oler la personalidad, en el fondo dice que podemos detectar la personalidad de otro con el olfato igual de bien (o de mal) que lo hacemos con la vista.
Entonces, los invito a limpiar su mente de prejuicios, y la próxima vez que les guste alguien: Huelan su ropa y juzguen.
Saludos,
J. Cristóbal Juffe V.
Fuentes:
Fotografía de cabecera (cc) por: jProgr