Desde hace algunos días anda circulando por facebook un artículo de un diario (no recuerdo cual) que dice algo muy simple: Que un par de minutos de meditación al día puede cambiar tu funcionamiento cerebral. Para cualquier persona que haya meditado esto no es ninguna novedad, la meditación, cómo dice Osho, es el arte de apagar el motor.
No es fácil para cualquiera sentarse e intentar pensar en nada. De hecho es un acto casi imposible. Yo no puedo. Por eso me gusta mucho la propuesta de Osho de la «meditaciones activas», que duran sesenta minutos y consisten en una serie de ejercicios que facilitan llegar al estado que la meditación. Es lo mismo, la diferencia es que estás en movimiento.
Una vez, en medio de una crisis existencial (que no estoy seguro de que haya acabado del todo) me recomendaron hacer la meditación dinámica de Osho durante cuarenta días seguidos. Así, durante más de un mes, a las 5:50 AM (en ese tiempo tenía un trabajo con horario de oficina) estaba en el jardín saldando y gritando «Hu-Hu» (por lo menos esa es una de las fases del la meditación), no sé que habrán pensado los vecinos, pero a lo menos me sorprendió la respuesta de los amigos con que vivía: Paulatinamente y con mayor frecuencia de lo que yo pensaba, se fueron sumando a este acto meditativo. Comenzábamos de noche y terminábamos con la luz del amanecer sobre el rostro. Se iniciaba tiritando de frio y se terminaba con el cuerpo muy activado.
El efecto acumulativo de la meditación es increíble: No me fue fácil verlo en mi, pero lo noté muy pronto en las caras de las personas al mirarme.
La Meditación es el arte de apagar el motor
Meditar significa dedicar algunos minutos a la no-ocupación.
Será muy difícil al principio lo más difícil del mundo al comienzo;
al final, lo más fácil.
Es tan fácil…es por eso que es tan difícil
Si le dices a alguien que solo se siente y no haga nada, se pone inquieto;
comienza a sentir que las hormigas le trepan en la pierna
o que algo esta sucediendo en el cuerpo.
Se pone tan inquieto porque siempre ha estado ocupado.
Es como un auto con el motor encendido, vibrando.
Aún cuando el auto no vaya a ninguna parte, el motor está vibrando
y calentándose más y más. Has olvidado como apagar el motor.
Eso es lo que la Meditación es: el arte de apagar el motor.
Osho.
Fotografía (cc) de: AlicePopkorn