El cambio

 

 

Gran parte de lo publicado en este blog no será nuevo. Es decir, si fuiste un seguidor de «Selecciones… lo mejor de nuestras redes», te encontrarás aquí con un montón de material repetido, pero en general voy a ir re-visitando aquellas publicaciones que hice hace seis años, y publicaré solo aquellas que más me gusten.

Una de los primeros «Post» que hice en esa época fue uno llamado «Tres Cuentos Sobre el Cambio». En aquella época la palabra cambio aun sufría los daños de una gran paliza que había recibido durante la campaña presidencial de Joaquín Lavín, quién se había apoderado de la palabra para hacer entender que cambio era lo que el proponía.

Por suerte, la palabra ya está recuperada, y en su honor (de la palabra cambio, no de Lavín) vuelvo a publicar esos bellos cuentos sobre el cambio. Pero son tan buenos, que creo que deben publicarse por separado. Así que ahí va el primero.

 

18 de enero de 1978. La Paz. Cinco mujeres

Eduardo Galeano

—El enemigo principal, ¿cuál es? ¿La dictadura militar? ¿La burguesía boliviana? ¿El imperialismo? No, compañeros. Yo quiero decirles estito: nuestro enemigo principal es el miedo. Lo tenemos adentro.

 

Estito dijo Domitila en la mina de estaño de Catavi y entonces se vino a la capital con otras cuatro mujeres y una veintena de hijos. En Navidad empezaron la huelga de hambre. Nadie creyó en ellas. A más de uno le pareció un buen chiste:

—Así que cinco mujeres van a voltear la dictadura.

 

El sacerdote Luis Espinal es el primero en sumarse. Al rato ya son mil quinientos los que hambrean en toda Bolivia. Las cinco mujeres, acostumbradas al hambre desde que nacieron, llaman al agua pollo o pavo y chuleta a la sal, y la risa las alimenta. Se multiplican mientras tanto los huelguistas de hambre, tres mil, diez mil, hasta que son incontables los bolivianos que dejan de comer y dejan de trabajar y veintitrés días después del comienzo de la huelga de hambre el pueblo invade las calles y ya no hay manera de parar esto.

 

Las cinco mujeres han volteado la dictadura militar. 

 

Fotografía (cc) por: paraclafoto