Para la ciencia, cualquier ciencia, no existe forma de medir la realidad -en su conjunto- directamente, es por ello que es necesario inventar indicadores. Así por ejemplo, la humedad ambiental, la cantidad de nubes, el viento y otros factores ambientales nos sirven de indicadores del clima, sin embargo, a pesar de que los indicadores tienden a funcionar, inevitablemente todos fallan en algún nivel.
Un breve artículo sobre un indicador extraño
El más privado de los indicadores económicos
Publicado originalmente en Agosto de 2011 en C.U.V.A.
Para medir el crecimiento de un país, clásicamente se utilizan indicadores como el PIB, sin embargo, existen algunos elementos específicos que nos pueden dar luces respecto al estado de la economía de una nación. Uno de ellos son los calzoncillos.
La economía se dedica al estudio de la producción, distribución y consumo de los bienes y servicios, tomándolos como elementos individuales (en contraposición a la ecología, que lejos de ser un grupo de defensa de arboles y animalitos, es una ciencia que estudia la relación entre los elementos inseparables que conforman la biodiversidad).
Dentro de esta misma línea de encontrar indicadores individuales que nos den una mirada del “todo” los economistas han definido a la ropa interior masculina como una extraña pero representativa muestra de la economía de un país.
¿Por qué? Todos tenemos calzoncillos en mal estado, porque justamente es la prenda de vestir que menos posibilidades tiene de ser vista por las demás personas, y si bien es difícil que alguien (en una condición económica “normal”) se quede sin calzoncillos, lo que ocurre es que en periodos de crisis los hombres tendemos a postergar más la compra de esta prenda, mientras que en tiempos de vacas gordas invertimos en ropa intima nueva.
Si bien la mayoría de los hombres tiene un promedio de 12 calzoncillos en sus cajones, no es la cantidad la que cuenta como indicador económico, sino la calidad en que se encuentran estos. ¿Compró usted ropa interior masculina en los últimos 3 meses?
¿Pasa lo mismo con las mujeres? En términos generales no, porque ellas tienden a considerar la ropa interior como un articulo de importancia (por las propias concepciones de belleza y las exigencias asociadas a esta que imperan en nuestra sociedad), por lo que no lo postergan como los hombres. Puede ser que compren artículos de menor precio o menor calidad, pero difícilmente los dejan deteriorarse al mismo nivel que los machos.
Por lo tanto, usted varón, puede autoevaluar su economía mirando el cajón de su cómoda.
Y por lo tanto, usted dama, ya sabe como puede medir la verdadera situación de su pretendiente.
Saludos,
J. Cristóbal Juffe V.
Fotografía de cabecera (cc) por: EnigmaticEntity