No es que esté pegado con el tema: Hay que hacer algo ya. Aquí consejos básicos que todo el mundo debería saber.
Las Cuatro R de la Sustentabilidad
Escrito por mi y publicado originalmente en Agosto del 2012 en C.U.V.A.
Mucho tiempo se hablaba de las tres R de la ecología, ahora hay cuatro acciones que todos podemos realizar para reducir nuestra huella ecológica.
Nuestra huella ecológica es la suma de todos los impactos ambientales que tiene la suma de todas nuestras acciones individuales, incluidas nuestras compras. Es decir, si tu compras un zapato chino, que es 75% de material sintético, tienes que sumar a tu huella: La extracción del petroleo, el procesamiento para la fabricación de poliéster, el transporte de la materia prima a China, la contaminación que emite la fabrica que lo hizo, el transporte hasta tu ciudad y las emisiones contaminantes de la empresa a la que se lo estás comprando. Básicamente es un Karma impagable.
Por eso, se hablaba de las 3 R para reducir nuestro impacto:
- Reducir
- Reciclar
- Reutilizar
Pero desde hace un tiempo que a estas se ha sumado una cuarta R, y además, me gustaría invertir el orden, ya que los pasos a seguir deben ir este sentido para reducir nuestra huella:
Uno – Reparar:
«Las cosas cada vez las hacen más malas», «Sale más caro arreglarlo que comprar uno nuevo». Son frases comunes en nuestra vida, ya que la mano de obra especializada es carísima y comprar un hervidor nuevo, lanzando el antiguo a la basura, cuesta más barato.
Existen varios movimientos que claman por el derecho a la reparación. No tiene sentido que los repuestos de nuestros equipos electrónicos sean más caros que un equipo nuevo, es solo una forma de manipular el mercado para que sigamos y sigamos consumiendo más productos, a pesar de que ya habíamos comprado uno.
La lucha consiste primero, en atrevernos a «meterle mano» nuestros objetos, y segundo, exigirle a las compañías que hagan productos -ojalá de mejor calidad y- reparables. Si compras un producto nuevo estás alimentando a una gran compañía, si lo reparas estás generando un empleo local, fortaleciendo tu comunidad.
Si el producto no tiene arreglo, entonces pase al tercer paso:
Dos – Reutilizar:
El termino se presta para confusión, porque cuesta saber hasta donde un producto se está reutilizando y cuando se está reciclando. La reutilización es darle un nuevo uso a un elemento ya existente, sin la necesidad de transfórmalo de nuevo en materia prima.
Es tomar un neumático viejo y transformarlo en macetero, es tomar la madera de los pallets y hacer muebles, es ser creativo con lo que tenemos a mano. ¡Hay millones de buenas ideas, solo hay que mirar en internet!
Tres – Reciclar:
La extracción de materias primas tiene una alta huella ecológica. Pero gran parte de la basura que tiramos puede volver a transformarse en materia prima, sin la necesidad de seguir ultrajando a la tierra. Plásticos, papel, cartón, metal, vidrio, etc, etc. No es necesario que me extienda en este punto porque todos sabemos lo que es reciclar. Lo único que falta es que todos comencemos a hacerlo.
Cuatro – Reducir
Cuando ya no queda ninguna otra alternativa que tirar algo a la basura, debemos hacer todo lo posible por reducir nuestra basura, separar los desechos orgánicos para que no vayan al vertedero, sacarle el aire a las cajas de leche, compactar las latas, hacer todo lo posible para que nuestra basura ocupe la menor cantidad de espacio posible en el vertedero, ya que estamos usando grandes extensiones de tierra solo para botar nuestra basura.
Estos son pasos mínimos que todos deberíamos tomar si queremos empezar a hablar de sustentabilidad.
Un saludo,
J. Cristóbal Juffe V.
Fotografía cabecera (cc) por: palomaleca