El más alterado de los estados de conciencia

 

 

El más alterado de los estados de conciencia

Publicado originalmente el 11 de Julio de 2012 en C.U.V.A.

Nuestra conciencia puede tener muchas variaciones de estado, algunas naturales, otras pueden ser inducidas mediante diversos medios: sustancias, ejercicios respiratorios, meditación, etc. Hoy quiero hablarles sobre el más alterado de los estados de conciencia.

Muchas veces cuando se habla de los estados alterados (o no convencionales como prefieren llamarle desde ciertas ramas de la psicología transpersonal) se han demonizado algunas condiciones propias de estos:

  • Alucinaciones
  • Sensación de confusión
  • Perdida del sentido de realidad

Obviamente, tenemos que diferenciar los estados que corresponden a alteraciones patológicas a las que han sido producidos por otros medios y tienen una duración específica.

Durante muchos de estos estados alterados de conciencia podemos acceder a contenidos mentales (recuerdos, imágenes, sentimientos) que habitualmente se encuentran reprimidos en nuestros estados de consciencia ordinarios.

Hay una técnica física, sin el consumo de sustancias que nos puede llevar a un estado en que:

  • perdamos la noción de nosotros mismos
  • olvidemos nuestra historia personal
  • no distingamos entre fantasía y realidad
  • donde el contenido inconsciente se vuelque directamente sobre nuestras percepciones
  • Obviamente este estado de consciencia tiene una duración limitada y se puede interrumpir fácilmente para volver a nuestro estado de consciencia ordinario.

Pasos:

  1. Anda a un lugar que favorezca la deprivación sensorial, es decir, que no haya estímulos de ninguna especie: en silencio, ojalá a oscuras, con una temperatura agradable -donde no sientas ni calor ni frío- y donde nadie te interrumpa durante un par de horas.
  2. Recuéstate en un lugar cómodo, ni muy duro ni muy blando, donde puedas taparte con una manta en caso de que comiences a tener frío, ya que en este estado tiende a bajar la temperatura corporal.
  3. Se recomienda cerrar los ojos, tomar una posición cercana a la fetal si es que te acomoda, sino puedes quedarte de espaldas.
  4. Comienza a respirar suave y uniformemente, sin forzar la respiración, alejando los pensamientos de tu mente. Para facilitar el proceso puedes pensar en algún acto monótono, como contar.
  5. Paulatinamente, sin darte cuenta del cambio, ingresarás en un estado alterado de consciencia. No te asustes, pero es posible que veas imágenes e historias donde tu identidad este leve o severamente modificada, al igual que la de las personas que te rodean, pero no te preocupes, todo volverá a la normalidad en cuanto despiertes.

Así es. Cada día seguimos una rigurosa rutina para facilitar el estado de consciencia del sueño.

Durante este estado de consciencia podremos explorar casi libremente nuestro contenido inconsciente.

El problema es que nuestros «filtros» de consciencia posiblemente reprimirán gran parte del contenido al despertar.

Podemos tener sueños donde las personas que conocemos tengan otras caras, donde no respetemos las leyes de la física, podemos visitar lugares donde nunca hemos estado, pero al despertar no pensamos que estamos locos, simplemente comenzamos un nuevo día.

Algunos estados alterados de consciencia no solo no son dañinos, sino que son necesarios para la vida. Sabemos que los seres humanos (con contadas excepciones) necesitamos dormir y soñar para mantener nuestra salud física y mental. Los estados alterados son parte de nuestra vida cotidiana.

Si estás interesado la exploración de los sueños, existen tres elementos que te pueden ayudar a tener sueños más vividos:

  • Valeriana: Una planta que se da en América del norte, pero que se puede encontrar su extracto en farmacias especializadas en hierbas.
  • Vitamina B6
  • Melatonina: Una hormona producida por el cuerpo pero que se puede adquirir en su forma sintética.

Saludos,

J. Cristóbal Juffe

Imagen cabecera (cc) por: Lyle58