La opinión de los otros

 

Somos seres sociales y aunque algunos hagamos como que no, a todos nos importa, en mayor o menor medida, la opinión de los otros.

Por eso me parece maravilloso en que las redes sociales han podido simplificar ciertos niveles de interacción a un solo click. «Me gusta» tu foto del desayuno. ¿Estás feliz porque pasaste un examen? A cuarenta de tus amigos nos gusta.

Pero antes de que se masificaran «las grandes redes sociales» como Facebook y Twitter, hubo muchos otros intentos de redes específicas, y en el año 2007 escribí una pequeña nota en mi blog al respecto, hablando de cuatro redes, de las cuales solo sobrevivió una.

Las que murieron fueron:

  • Agester: Un sitio donde podías subir una foto y la gente te decía que edad aparentabas y te daba un promedio. Así podías saber que tan bien «te mantienes»
  • Uglynet: Una red social para gente fea, enfocada en personas con «belleza interior no perceptible desde el exterior». El sitio también era bastante feo.
  • ¿Cuánto Cobro?: Un sitio argentino donde podías obtener un estándar de cuánto cobrar por un trabajo. Era una idea interesante, yo creo que el sitio era poco amigable no más.

Y la que sobrevivió se las dejo en el artículo original

 

Redes Sociales

Publicado originalmente en Abril del 2007 en Selecciones… Lo mejor de nuestras redes

El nuevo concepto de moda en Internet es la idea de la Web dos punto cero, que tiene que ver con una estética y con un concepto de red social. Ahora les ofrezco algunos ejemplos de redes sociales interesantes.

  • ¿Te sientes inseguro respecto a tu aspecto? ¿crees que tus amigos no te están diciendo su verdadera opinión sobre tu nuevo corte de pelo? Bueno, visita: Sexy o No, puedes calificar con nota de uno a diez a las personas que ahí aparecen (puedes seleccionar genero y grupo etario), y después de votar te mostrará el promedio que lleva la persona y el número de votos que ha recibido. Así, puedes subir tu foto, esperar un par de días, y sabrás cual es la percepción de belleza que la gente tiene de ti.

 

Fotografía de cabecera (cc) por: Helena Eriksson