Una extraña verdad: La verdad jurídica
Publicado originalmente en Julio del 2011 en C.U.V.A.
Para la verdad jurídica nada es imposible, ante ésta incluso el mismo acto de muerte es un estado reversible: Aquí algunas reflexiones al respecto.
Yo no soy abogado, soy psicólogo, pero durante mucho tiempo me desempeñé en el área forense, por lo que me tocó profundizar en los resquicios de la “verdad jurídica”, que básicamente consiste en aquella “verdad” que es demostrable ante la ley.
El problema comienza cuando tratamos de determinar qué es lo “demostrable”, ya que aquí es donde se reflejan las creencias de cada cultura, y por lo tanto, que es lo que sus ciudadanos aceptan como “válido”.
En Chile por ejemplo, gran parte de la elaboración de pruebas se deja en manos de la ciencia, un sistema que está muy validado por nuestra sociedad, por lo que se aceptan como pruebas aquellas conclusiones a las que se llega a través de metodologías usadas comúnmente por la comunidad científica y por lo tanto validadas por ésta.
Lo anterior puede ser preocupante en algunos aspectos, ya que la ciencia en si misma se reconoce como un conjunto de conocimientos en constante desarrollo y la historia ha comprobado de forma reiterada que lo que se creía como una verdad científica ayer hoy solo son un conjunto de supersticiones o creencias mal fundadas.
De esta manera, en las sociedades denominadas “occidentales” la ciencia ocupa el lugar que antes tenia la iglesia como poseedora de la verdad absoluta, y por lo tanto el modelo jurídico basado en la ciencia tiende a ser una ratificadora de esa verdad.
Más allá de nuestro país, el análisis de las leyes y la aplicación de éstas en diferentes naciones es una interesante vía para el análisis cultural, ya que es una expresión concreta de las creencias, y así como a nosotros nos parece muy plausible pensar que una prueba de ADN es prueba suficiente y necesaria para demostrar un asesinato, para los habitantes de Zimbawe, que creen masivamente en la práctica del mubobobo -proyección espiritual sexual que permite la violación de una mujer a distancia- no es raro procesar a un hombre por su práctica.
En otros casos, la verdad jurídica simplemente se encuentra a disposición de la “verdad” impuesta por un estado autoritario, como en el caso de China, donde anualmente se ejecuta a más de mil personas por alguno de los 68 delitos que son castigados con la pena capital, incluyéndose transgresiones tan simples como la evasión fiscal. (¿Cómo funcionaría eso por aquí?)
También tenemos verdades jurídicas añejas, que responden a leyes que simplemente nadie ha eliminado, como un ejemplo de Reino Unido, donde existe una legislación que dice que todos los hombres menores de 14 años deben practicar dos horas semanales de tiro al arco acompañados de un clérigo.
Por último, está tan claro que la verdad jurídica está separada de nuestra verdad cotidiana, que -como señalaba al principio- para los procesos judiciales la misma declaración de defunción de una persona puede ser revertida, siempre que se presenten las pruebas suficientes.
Saludos,
J. Cristóbal Juffe V.
Fuentes de los casos:
Fotografía cabecera (cc) de: Javier Volcan