La revolución que está sucediendo

 

 

Si hablamos en serio, no creo que la vía a la sustentabilidad dependa del desarrollo tecnológico ni científico  sino de un cambio de forma de vida a nivel de paradigma civilizatorio, pero no puedo dejar de entusiasmarme con lo que significa la tercera revolución industrial, proceso en desarrollo del cual formamos parte.

 

La tercera revolución industrial ya está aquí.

Escrito por mi y publicado en Diciembre de 2012 en Biblioteca 2.0

 

A lo largo de la historia las transformaciones económicas han ocurrido cuando convergen nuevas tecnologías de la comunicación con los nuevos sistemas de energía. Ya se han abierto las puertas para esta nueva revolución.

¿Tercera?

No todos están familiarizados con el concepto de «Segunda revolución industrial», así que veremos brevemente la primera y la segunda antes de ingresar en la tercera.

Se conoce como primera revolución industrial al periodo histórico de la segunda mitad del siglo XVIII e inicios del XIX donde Gran Bretaña -inicialmente- y el resto de Europa continental sufren el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la historia de la humanidad, desde el neolítico.

Este cambio estuvo marcado por la máquina de vapor y las primeras maquinarias textiles, que cambiaron la forma de producción, provocando cambios económicos y sociales. Las nuevas tecnologías, que remplazaban la mano de obra esclava por un nuevo tipo de subyugación humana llamada industrial, dio lugar a que aumentara la cantidad de productos y disminuyera el tiempo en que estos se fabrican, dando paso a la producción en serie, simplificando tareas complejas en varias operaciones simples que cualquier obrero no calificado puede desarrollar. De esta forma se bajan los costos de producción y se eleva la producción.

La segunda revolución industrial , también conocida como «gran capitalismo» se inicia junto con la primera guerra mundial e implica tanto la expansión de la revolución industrial a otros países (como Alemania, Rusia, Italia, Francia, Japón, Estados Unidos y Paises Bajos) como la profundización y masificación de la industrialización como centro del sistema económico.

Este período estuvo marcado inicialmente por el motor de combustión interna, donde aparece el gran protagonista del siglo XX: El Petróleo. Componentes esenciales de esta revolución son la invención del automóvil y el aeroplano, junto con la producción en masa de bienes de consumo. Asimismo, se destaca la refrigeración mecánica, el teléfono y la radio.

Si bien las características técnicas de estas revoluciones están marcadas por la capacidad de mejorar la eficiencia de la producción a niveles nunca antes imaginados, los cambios sociales se relacionan con que la producción se realiza en grandes industrias que proporcionan bienes a menor costo. (Lo que implica la migración campo-ciudad, nacimiento del proletariado y el progresivo deterioro del medio ambiente)

Es decir, la necesidad de que las industrias sean grandes y centralizadas tiene que ver con la capacidad de producir mayor variedad y mayor cantidad de bienes.

Esto es lo que está cambiando.

La recientemente denominada tercera revolución industrial, o «la revolución de la inteligencia» es un concepto desarrollado por sociólogo y economista Jeremy Rifkin, abalado por el parlamento europeo en el año 2007 y hace referencia principalmente a las nuevas fuentes de energía (ERNC) combinadas con los nuevos medios de comunicación (Internet y telefonía celular), pero el tema es mucho más trascendental de lo que parece.

Según Rifkin la 3ra revolución industrial se basa en 5 pilares:

  • El cambio a energías renovables
  • La conversión de edificios en plantas de energía
  • El hidrógeno, las baterías recargables y otras tecnologías de almacenamiento de energía.
  • Tecnología Smart grid o de Red de distribución de energía eléctrica «inteligente».
  • Transporte basado en vehículos todo-eléctricos, híbridos enchufables, híbridos eléctricos regulares y de pilas de combustible, utilizando como energía de propulsión la electricidad renovable.

 

Sin embargo el concepto se ha expandido y ha incluido un elemento muy importante, que a mi parecer, es el punto más trascendental: El paso del poder de la industria a los consumidores.

Asimismo como la ley de net-metering aprobada en nuestro país permite que los consumidores se transformen en productores de energía, las tecnologías actuales nos permitirán, gradualmente, prescindir de las grandes industrias, pasando de una producción centralizada a una producción distribuida.

Hoy quiero destacar dos inventos revolucionarios en este campo: Las impresoras 3d y la plataforma de hardware libre «Arduino»

Al igual que el hecho de tener impresoras y procesadores de texto en nuestros hogares, escuelas y oficinas transformó profundamente la industria editorial, ya que ahora cualquier persona tiene la posibilidad de escribir, diagramar e imprimir sus textos; Asimismo como las cámaras digitales y las aplicaciones de edición de video han reformulado la producción audiovisual, de manera que ahora cualquiera puede grabar un video, editarlo, subirlo a internet y llegar a cientos de millones de personas; De la misma forma estos inventos van a cambiar otras áreas de nuestra vida: Ahora podemos producir objetos.

Una impresora 3d es eso: Una máquina que es capaz de imprimir objetos. No como maquetas, sino como objetos terminados utilizables. Solo tenemos que diseñarlo en un programa en 3d y presionar imprimir para que en un tiempo corto (minutos o horas) tengamos nuestro objeto terminado.

En general estas impresoras funcionan con un tipo de resina que al ser expuesta al calor de un láser se transforma en un material duro como el plástico, por lo que los objetos impresos son bastante resistentes.

Una maquina como esta en general cuesta alrededor de 10.000 dólares, lo que es un gasto inalcanzable para el usuario común, pero aceptable para una mediana empresa, sin embargo, desde hace un par de años el proyecto de código abierto rep rap ha generado ¡impresoras imprimibles!. Es decir, una impresora auto replicable, cuyo costo, si uno la compra terminada, es de alrededor de $500 dólares y, si la hace uno mismo, puede ser mucho más barato, lo que paulatinamente va acercando este preciado recurso a las personas.

El tema de las impresoras 3d es fascinante y se puede hablar por horas, pero por el momento lo dejaré hasta ahí. Si quiere saber más puede visitar esta interesante galería libre de objetos 3d listos para descargar e imprimir: http://www.thingiverse.com/

El otro elemento revolucionario es Arduino. Para explicarlo mejor cuento un poco su historia: Massimo Banzi, uno de los padres de Arduino, dirigía una escuela de diseño en Italia y le molestaba que las maquetas de productos tecnológicos que diseñaban sus alumnos fueran objetos inertes. Es decir, un alumno diseñaba un teléfono celular, pero la maqueta de este era solo un ladrillo de espuma que nada hacía.

No tenía tiempo para enseñarles ingeniería electrónica a cada uno de sus alumnos, así que decidió crear un sistema programable que cualquier persona pudiera aprender en menos de un mes. Así, nació uno de los mayores proyectos de hardware libre del mundo. Rápidamente Arduino se esparció por el globo, ya que permite programar un pequeño cerebro, muy barato de fabricar (4 dólares aprox.) o barato de comprar (20 dólares) que es capaz de responder, como un computador, y hacer que las cosas funcionen.

En una charla (que incluyo al final), Banzi cuenta de un amigo que descargó un auto de juguete de internet, lo imprimió con su impresora 3d y lo transformó en un vehículo radio controlado con arduino. Todo en su casa, con sus propias manos, sin ser diseñador industrial ni ingeniero electrónico, solo siguiendo un manual (libre y de código abierto) en línea.

Arduino ha sido un éxito, y lo maravilloso es cuando las nuevas generaciones usan estas herramientas: Niños de 11 años crearon un robot con Arduino que ganó el campeonato mundial de futbol de robots, se construyen cuadricopteros que son capaces de transportar objetos de una aldea a otra en África, las personas pueden construir sus propios artefactos para familiares discapacitados, en fin, las posibilidades son infinitas.

En el fondo: Diseños hechos por personas distribuidos por internet para que lo hagan otras personas.

Poco a poco dejamos de necesitar a esa tan preciada y temida industria, a la gigantesca corporación. La tercera revolución industrial, la revolución de la inteligencia, lleva a las personas en transformarse en industrias, como lo fue antes del siglo XVIII pero para poder vivir como en el siglo XXI.

 

Fuentes:

 

Fotografía de cabecera (cc) por: Dr. Bleep