El agua en Chile, simplemente un desastre (ojo que es de hace un año):
Los países y el agua: Dos casos
Publicado originalmente en Junio del 2011 en C.U.V.A.
Esta semana han ocurrido dos eventos, en dos países diferentes, que marcan dos miradas sobre el uso de los recursos, del respeto de los derechos humanos, del rol de la ciudadanía en el ejercicio de la democracia y del denominado “bien común. Los dos casos tienen que ver con el agua y pasaron en Italia y Chile
Durante el fin de semana los italianos masivamente rechazaron un referéndum que tenía como objetivo, entre otras cosas, la privatización de las aguas. Con sobre un 95%, la ciudadanía se manifestó: Quieren que el agua siga siendo un bien estatal. ¿Por qué? Porque el agua es un elemento esencial para la vida, y su privatización es un factor de alta vulnerabilidad para cualquier país.
Mientras tanto en Chile, el primer país del mundo en privatizar el derecho del uso del agua durante los años ’80, el estado dio el último paso en la privatización de este recurso. Hoy comenzó la venta de un 30% de las acciones que el estado aun poseía aun sobre la empresa Aguas Andinas. De esta manera, pasará de tener un 35% a solo un 5%, perdiendo capacidad de decisión sobre gran parte de las acciones de la sanitaria, y perdiendo millones de dolares de ganancia anualmente.
En Chile, en la legislación el agua está definida como “un bien de uso público”, pero también está catalogada como un “bien económico”, por lo que se pudo privatizar su derecho a uso. Lo que comenzó hace más de 20 años y se hizo regalándola a todo aquel que quisiera inscribir una fuente de agua, disociándolo completamente de los propietarios de la tierra o de las personas que habitualmente hacían uso de esas fuentes de agua. Solo como ejemplo, se puede ver que el 90% de las aguas de ríos de Chile pertenecen a solo 3 empresas.
El caso de Chile e Italia son solo reflejos de una situación mundial. El sistema de aguas privatizado, que en nuestro país nos parece tan natural, es solo un caso excepcional, ya que solo el 5% de la población vive bajo regímenes de agua privatizada, sin embargo, el 80% de estas aguas privadas pertenecen a solo dos empresas que tienen casi el completo monopolio.
La privatización de las aguas de países del tercer mundo ha sido impulsada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, quienes han condicionado prestamos a naciones en extrema pobreza a cambio de la privatización de sus sistemas sanitarios. Un ejemplo es el mismo caso de Bolivia, donde se llegó a restringir el derecho del uso de las aguas de lluvia. Por suerte el pueblo boliviano se movilizó (una situación que no fue nada fácil) en la llamada “guerra del agua” y logró recuperar el uso del agua para los ciudadanos.
Lo que está al fondo de estas decisiones básicamente es: Si el agua es un elemento esencial para la vida, que tiene un público cautivo con un consumo asegurado, ¿Es adecuado considerarlo un bien de consumo, o simplemente debería ser considerado un derecho humano?
Saludos,
J. Cristóbal Juffe
Fotografía cabecera (cc): Luz Adriana VIlla A.