Inteligencia autodestructiva

 

 

Definir la inteligencia es una meta imposible. Uno de estos días profundizaré más al respecto.

Por el momento puedo decir que lo que llamamos inteligencia no necesariamente se demuestra en actitudes inteligentes…

Este artículo refleja la paradoja de la definición actual de inteligencia.

 

A más inteligencia, más consumo de alcohol

Nota publicada originalmente en Septiembre de 2011 en C.U.V.A.

 

Un estudio demostró que existe una correlación que indica que las personas con mayor CI (y no me refiero al RUT) son más propensos a beber en exceso y a emborracharse.

El estudio longitudinal realizado en Reino Unido, consideró el cociente intelectual de los individuos antes de los dieciséis años de edad y la cantidad de veces al año que consumían alcohol en exceso y se emborrachaban a los veinte, treinta y cuarenta años de edad, arrojando como resultado una correlación altamente significativa.

Lo interesante del estudio es que está hecho con mucha rigurosidad (pueden ver el enlace a la fuente) por lo que logra descartar otras variables concomitantes como: edad, sexo, raza, etnia, religión, estado civil, si son padres o no, educación, ingresos, tendencias políticas, religiosidad (que no es lo mismo que religión), satisfacción con su vida, consumo de medicamentos para el estrés, experiencias de estrés sin consumo de medicamentos, frecuencia de socialización con amigos, numero de parejas sexuales en los últimos doce meses, ingreso familiar durante la infancia del sujeto, nivel educacional de la madre y nivel educacional del padre. Uff.

Por lo tanto, no da muchas posibilidades de atribuir una correlación espúrea, descartando la teoría anterior que justificaba el mayor consumo de alcohol por parte de las personas más inteligentes a la asistencia a la escuela y universidad, que provocaría mayor interacción social y aumentaría la posibilidad de participar en situaciones donde se consume mayor cantidad de alcohol. Esto queda descartado, tanto así, que se ve que no existe ni siquiera una relación entre el nivel de escolaridad y el consumo de alcohol, sino que solo tendría que ver con la inteligencia.

Lo paradójico del estudio, es que en el fondo plantea que las personas con mayor CI tienen una tendencia a realizar actos más “estúpidos” que afectan negativamente su salud. Más que las personas con menor capacidad intelectual.

A mi parecer, y esto es solo una opinión no fundamentada, creo que el factor a la base de ambas cosas podría ser la actitud de curiosidad, lo que podría tener como resultado un mayor CI y a la vez una mayor tendencia a explorar cosas nuevas y diferentes “estados de conciencia”, pero ahí ya entraría en el terreno de la divagación.

¿Conocen ustedes a gente inteligente y borracha?

Fuente: Psychology Today

Saludos,

J. Cristóbal Juffe V.

Fotografía de cabecera (cc) por: EJP Photo