La felicidad de los fracasados

Me he dedicado bastante a estudiar el tema de la felicidad, y si bien uno de los textos más recomendables al respecto es el Informe de Desarrollo Humano de Chile Dos mil doce elaborado por el PNDU: Bienestar subjetivo: el desafío de repensar el desarrollo encuentro que la charla de la que habla esta pequeña nota entrega información bastante interesante para replantearse el tema:

La felicidad de los fracasados

Escrito por mi y publicado originalmente en CUVA en diciembre de 2011

Dan Gilbert plantea que la mayor capacidad de nuestro cerebro -que nos diferenciaría evolutivamente del resto de los animales- consiste en simular realidades, es decir, podemos imaginar cómo sería una situación antes de vivirla realmente. Básicamente todos podríamos responder, sin grandes complicaciones, a la pregunta ¿Quién será más feliz en un año: Una persona que se quedó parapléjica o alguien que ganó la lotería?

El problema es que nuestro simulador de situaciones (que llevamos sobre los hombros) falla, y lo hace en situaciones tan simples como la anterior: Según los estudios realizados por Gilbert, tanto la persona que ganó la lotería como la que quedó parapléjica muestran los mismos niveles de felicidad al cabo de un año. ¿Cómo?. Así de simple, la felicidad de las personas varia mínimamente por las condiciones o sucesos externos.

Lo anterior es explicado en profundidad por el psicólogo de Hardval en su libro “Stumbling on happiness” (tropezando con la felicidad), pero en términos sencillos plantea que nuestros cerebros tienen la capacidad de generar “felicidad sintética”, diferenciándola de la “felicidad real”.

La felicidad real sería toda aquella que sentimos cuando SÍ logramos lo que deseamos, en cambio, la sintética es la que generamos cuando NO logramos lo que queremos. ¿Hay felicidad en no lograr lo que esperamos? Pues claro y lo hemos escuchado un montón de veces:

  • Cuando un hombre es abandonado por su novia y en realidad -en ese preciso momento- él tiene una revelación y le dice a los amigos “en realidad no estaba enamorado de ella, es un alivio”.
  • Cuando se acabaron las entradas de “cancha” para el recital, y entonces decimos “si en realidad se ve mejor desde galería, además así puedo sentarme”.

Sin embargo, en nuestra sociedad la felicidad sintética está subvalorada. Nos parece un consuelo de perdedores, pero Gilbert sostiene que en términos prácticos y vivenciales, la felicidad sintética es tan buena como la real (y más fácil de conseguir). ¿Por qué ocurre esto? Simplemente porque nuestra sociedad se rige por las leyes del mercado y los centros comerciales, negocios y oficinas no se llenarían de gente que NO quiere obtener lo que desea, por eso se valora mucho la “felicidad real”.

Para demostrar su punto Dan Gilbert ha desarrollado una serie de experimentos en que demuestra que los seres humanos nos acomodamos a las elecciones que tomamos y rápidamente sentimos que nos hacen más felices que las que no tomamos, pero bajo ciertas condiciones. Si quieres saber los detalles de estas condiciones, te invito a ver el siguiente video de una excelente charla de Gilbert en una charla en el TED.

Saludos,
J. Cristóbal Juffe V.

[ted id=97 lang=es]

Fotografía cabecera (cc) por: (cc) por: B@Bé