El amor, tan fácil, tan difícil. Tan a la mano, tan inalcanzable.
Me gusta profundamente este poema. Debo confesar que la primera parte lo he dedicado en más de una ocasión, siempre con motivo.
La cuarta parte solo la dediqué una vez.
Con mucho motivo.
La noche / Uno
Eduardo Galeano, de «El libro de los Abrazos»
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
La noche / Dos
Arránqueme, señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme.
La noche / Tres
Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo.
La noche / Cuatro
Me desprendo del abrazo, salgo a la calle.
En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna.
La luna tiene dos noches de edad.
Yo, una.
Los derechos del poema pertenecen a su autor y por lo tanto tienen una licencia de copia diferente al resto del sitio.
Fotografía de cabecera (cc) por: dmelga