Diez poemas para cortarse las venas: Tres

 

 

Hubo un tiempo en que yo estaba obsesionado con Benedetti, por ahí conocí a una colorina con un nombre exótico que en una servilleta me escribió este poema de forma que con un solo gesto lograba enamorarme más de ella y a la vez desahuciar mi amor.

 

Publicado originalmente en Agosto del 2006 en «Selecciones… Lo mejor de nuestras redes»

 

La Culpa es de Uno

Mario Benedetti

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza sólo tuvo un sentido
todas mis intuiciones se asomaron para verme sufrir
y por cierto me vieron
hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor

con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí no mas lo dejaste a solas con su suerte
que no es mucha

creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo

hace mucho
muchísimo
que yo no me enfrentaba como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno

ahora estoy solo francamente
solo
siempre cuesta un poquito empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos por si acaso
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

 

Fotografía original de cabecera (cc) por: Javier Volcan