Hambre de abrazos

 

Una conversación en el antejardín de una carpa crecía con diferentes miradas sobre el cariño o su ausencia. No del amor, sino del tocar. Una voz clamaba que en la vida adulta los espacios de caricias, de abrazos, son pocos. Estos se sitúan casi exclusivamente en el espacio de la pareja. ¿y en la soltería?. Otra voz condimentaba el tema diciendo que hay espacios de amistad donde el cariño y el abrazo viven alimentados por la confianza.

Yo mentalmente apoyaba la idea de que hay amistades donde el cariño brota espontáneamente, se da. Sin embargo, ese era mi cerebro que chachareaba. Por ahí, en alguna parte mi de mi piel, mi ser sentía un hambre de abrazos.

 

Hace un par de días buscaba un texto de Galeano y me releí gran parte de «El libro de los abrazos». ¡Que placer!. Y encontré que dentro de mi listado de «pendientes por escribir» había varios temas sobre los cuales yo quería divagar y que Galeano ya los había abordado. ¿Me abstengo de decirlo solo porque Galeano ya lo dijo mejor? No, al contrario, creo que él me expresa completamente.

Galeano ya lo dijo y mejor: Uno

El hambre /2

Un sistema de desvínculo: El buey solo bien se lame.
El prójimo no es tu hermano, ni tu amante. El prójimo
es un competidor, un enemigo, un obstáculo a saltar o
una cosa para usar. El sistema, que no da de comer,
tampoco da de amar: a muchos los condena al hambre
de pan y a muchos más condena al hambre de abrazos.

Eduardo Galeano. Tomado de: «El libro de los abrazos»

 

«El hambre /2» es parte de «El libro de los abrazos» de Eduardo Galeano. Ha sido usado aquí solo con fines referenciales y obviamente los derechos pertenecen al autor, por lo que la licencia es diferente a la del resto de la página.

Fotografía de cabecera (cc) por: ramesh.rasaiyan